Cada noche comienza a su hora. Le pedimos llegar diez minutos antes; así le recibimos con calma y la experiencia fluye plato a plato. Si llega más tarde, con gusto le sumamos al grupo en curso —los tiempos ya servidos no podrán repetirse— y, en respeto al ritmo de la mesa, un retraso no admite devolución.
Casual elegante. Le agradecemos evitar camisetas sin mangas y ropa de playa.
El omakase se entrega tal como fue concebido por el chef; una vez confirmada su reserva, el menú no se modifica.
Si sus planes cambian, cancelando hasta 48 horas antes le devolvemos la totalidad de su pago.